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Perversidad II

Juntos en un instante de destrucción conciliamos el pacto eterno.
Infinita voz truena en la nada desgarrando las manos del muerto.

Vienes a mí,
Descargas tu ira en mí,
Liberas tu eterna alma junto a mí,
Por mí.

Suspiro.

Grito eufóricamente distante de todo.
Perdido me recuerdas,

Sueños diurnos complacen tus deseos de tenerme,
Me retienes toda la noche entre tus brazos para poder jugar.

Ambicioso cruel benefactor.
Viviendo en el secreto malditamente hermoso y sádico,
Una voz fantástica que nadie reconoce y todos claman.
Absurdos señores de luz y oscuridad albergan ansiosos lujuria y amor.

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