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Claudia

Sedosa, suave y perfumada era su piel blanca, por las mañanas sus ojos llamaban a cualquiera a cometer errores, enloquecer.

Es atrevida por las tardes, luego de acomodarse su vestido azul.
Tiene la seguridad tras los labios de su capacidad de sorprender.

Es capaz de partir el mundo en dos con sus manos.