Saltar al contenido

A punto de caer

A veces me ilusiono creyendo que he avanzado, y que aquello que me enloquecía ya no lo hace, ya no lo hará.

¿Qué haces?
Quemar el tiempo de forma estúpida. Esperar que suceda algo que me haga despertar. Espero que hoy sea el día de empezar a ser fuerte.

Tengo las ideas tan confundidas que, en el revoltijo de sensaciones, he olvidado la misión que me toca desempeñar.
Se ha quedado en silencio mi madre ante la porquería que ha visto salir de mí.
Tengo miedo de convertirme en un monstruo de cabellos rojos, ser fea como la bruja que le pregunta sobre su belleza al espejo quien ya no tiene ideas para al fin escapar.

Me ha venido a ver tantas veces, esperando que me eche para atrás,
quiero que se quede,
y quiero que se aleje,
porque si continua en sus artimañas volveré a estar.

Absolutos

¿A quién creerle?, es la pregunta que posiblemente vivimos haciéndonos los seres humanos, ¿cómo saber cuál es la verdad? Quizá estas respuestas solo las podamos resolver nosotros mismos, dependiendo de la educación recibida y las cosas que hemos llegado a creer que deben ser correctas. Hay una frase que últimamente ha rondado mucho por los medios de comunicación nacionales y dice algo semejante a: No existe una verdad absoluta, depende de quien la diga. O más sencillo, y de conocimiento global, la frase que sostuvo el científico alemán Einstein: “Nada es absoluto, todo es relativo.” Así dejamos que cada uno, cada ser con capacidad de razonamiento tenga su propia opinión de los temas presentados en esta película.