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Viernes 18 noviembre 2011


2:54 am

Después de un tiempo empecé a pensar las catástrofes de la vida diaria, era una enana en un mundo de gigantes idiotas. Le buscabas las patas a un gato, o al menos eso decían los demás, los que eran lógicos. Y pues, así era yo, mirando un centímetro mas allá de lo que los debas veían, mirando la mayor parte del tiempo el lado negativo. Debería dedicarme ser Evaluadora de riesgos, quizá realmente ganaría dinero de esa forma.

Pensaba en palabras, de vez en cuando me daban mis arranques de hablar más de la cuenta y el instante en el que el interlocutor respondía con una canción de las que le gustaban a mi madre sabía que era el momento de colgar y hablar más conmigo misma.

Si, esa era yo pensando en lo negativo.

En el transcurso del día había leído a tantos idiotas descabellados, la mayoría muy egocéntricos para mi gusto, otros solo estúpidos.

Buscando la paz abrí un documento en blanco y utilizando mi tan amada técnica del cadáver exquisito empecé a dejarme llevar sin pensar.

FIN

Pd: si no te gusta mi soliloquio puedes comerte un grillo e ir a molestar a un cura en huelga, gracias.

Las mentiras de la mortadela

Son las 3 pm y muero de hambre.

Recuerdo entre sueños que mi mamá me despertó para mostrarme que me dejaba unos panes con mortadela en el bolso.
Acabó de sacarlos dispuesta a comerlos, no tienen mortadela, son panes vacíos, y para ser más descriptiva, son los panes duros, casi tostados que tanto odio.

Supongamos que la moraleja es siempre tener comida para emergencias en el bolso.

Musas

No me gustan las musas por que ellas enferman fácilmente, no me gustan las rosas por que ellas mueren sin agua.
A veces estoy sola, a veces finjo estar con alguien, a veces soy solo el reflejo de lo que miran tus ojos.
No me gusta el consuelo por que de angustia llena al que lo ofrece, no me gustan los agradecimientos por que incomodan al beneficiario.

Me gustas tu sobre manera, y mejor lo callo para no interrumpir los pensamientos de nadie, me gustas, pero a veces me gusta más lo seguro y común.

Ganas

Envidio tus ganas, solo eso envidio, lo demás pueden tragárselo los gusanos que viven dentro de ti.

Nubes color rosa

\»Quiero tocar nubes de color rosa con las puntas de mis dedos.\» Es el primer pensamiento que mi cerebro puede registrar como real y guardar para recordar en algún futuro próximo, lo demás es tontería y demasiada palabrería, lo demás es manoseo sin control.

Esperar, Esperanza

Esperanza tienen las vírgenes que aguardan con ansias a algún príncipe. Yo sólo tengo ganas y desesperación.

He olvidado muchas cosas durante el camino en taxi entre ellas las ganas de esperar tonterías. Me he vuelto más cínica con el paso de las horas y he transformado mi triste tristeza en ira.

Soy pequeña y mi corazón angustiado grita maleficios a los que pretendan darme amor.
Soy pequeña pero mi alma es tan antigua como los sueños de libertad.

Buenos días, estoy aquí, despierta mirando al sol nacer, el carga mi dolor sobre sus rayos y es guardián de mi desesperación.
Buenos días, está es otra mañana de sufrimiento. Estoy gritando a ti, dios, que existes en algún lugar muy lejano que no me permitas quebrar.

Recuerdos

Sólo me quedan tus fotos para recordar e intentar sonreír, para recrear el pasado en mi cabeza, para creer que soy feliz, pero nada es suficiente para mi, nada está completo aquí.
Cierro los ojos queriendo creer, queriendo sentir pero ya no se nada, y a veces la tristeza es tanta qué olvido como escribir.
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