Saltar al contenido

Fuera de mi

53 minutos antes del amanecer me doy cuenta que quizá nada valga tanta pena. Empiezo a dudar de todo, el hastío me embarga.

Abro los ojos antes de que el sol abra los suyos para tenderme sobre la cama y cuestionarle a Dios los acontecimientos de los últimos días. Para pedirle explicaciones por toda la miseria. Y mis reclamos son otro monólogo desabrido, otro de esos a los que el público, aburrido, prefiere dejar inconcluso.

¿Alguien me está escuchando?

Quiero irme. Correr en cualquier dirección, eso es lo de menos. Quiero escapar, dejar al amante de turno tendido sobre la cama y tomar mis cosas. Quiero encerrarme lejos, sola. Y darle rienda suelta a la tristeza que burbujea abriéndose paso hacia mis ojos. Quiero quedar fuera de servicio.

Las cosas nunca han sido fáciles, ni tu ni yo somos fáciles.

Fuera de mi

53 minutos antes del amanecer me doy cuenta que quizá nada valga tanta pena. Empiezo a dudar de todo, el hastío me embarga.

Abro los ojos antes de que el sol abra los suyos para tenderme sobre la cama y cuestionarle a Dios los acontecimientos de los últimos días. Para pedirle explicaciones por toda la miseria. Y mis reclamos son otro monólogo desabrido, otro de esos a los que el público, aburrido, prefiere dejar inconcluso.

¿Alguien me está escuchando?

Quiero irme. Correr en cualquier dirección, eso es lo de menos. Quiero escapar, dejar al amante de turno tendido sobre la cama y tomar mis cosas. Quiero encerrarme lejos, sola. Y darle rienda suelta a la tristeza que burbujea abriéndose paso hacia mis ojos. Quiero quedar fuera de servicio.

Las cosas nunca han sido fáciles, ni tu ni yo somos fáciles.

Tanto, todo

Tanto. Todo.
Estoy colisionando. Estoy cayendo tristemente sobre mis rodillas.
Desganada, decepcionada, desvalorizada.

Tanta ira, todo es tristeza.

Tengo un millón de palabras atoradas en mi garganta golpeando con ira para salir. Hay un millón de ideas que se azotan contra misma manos esperando que la tinta las dibuje sobre todo el maldito papel.
Estoy harta, cansada, furiosa. Desvalorizada.

Tanta ira dentro de mi. Toda la maldita angustia destruyendome por dentro.

Estoy harta, furiosa gritando insultos por todos lados. Estoy careada, frustrada, mamada.

Tanta miseria aguantada, tanto maldito desprecio. Tanda basura. Doy vueltas sobre mi maldito eje buscando una estúpida solución que no existe. Estoy cansada, consumida. Estropeada.

He sujetado mis malditas ganas y las he asfixiado con desprecio. Son despojos de mi maldito esfuerzo infra valorado. Estúpidos sueños de una cría que aun cree en los cuentos.

Miseria. Asco. Llanto. Voy a consumir las pocas horas que me quedan llorando amargura.

A %d blogueros les gusta esto: