A veces el silencio se convierte en el espeso conductor de mis recuerdos, y vuelvo a escenificar cada situación que viví en el pasado. Palpo cada viejo momento, revivo recuerdos y sensaciones que fingí olvidar. Recuerdo mis viejas rimas, “vuelven a mí las palabras extrañas de la mujer de labios rojos. Como cada noche.”

A veces los días son sólo nostalgia. Y tan rápido como el aletear de un colibrí pierdo la cordura.
Extraño sensaciones, extraño compañías. Extraño el rumor que los nervios producían en mis entrañas.

“Thinking your are imcomplete.

A mi lado está el sueño, la pesadilla de la melancolía.
Mis labios sienten el calor de tú cuerpo, mi alma siente tus palabras. Está a mi lado la añoranza, la necesidad.

Te pienso violentamente, entre ira y locura, esto es a lo que llamo nostalgia. La lujuria despierta y mi cerebro se calla.

“Why did you leave me?”

Puedo representar perfectamente los vagos y extraños recuerdos que tengo de ti. Aquella musiquilla revolotea a mi alrededor mecionándote seductoramente, provocando mis ganas.
Pienso en ti con calma fingida, en tu cama y en cada pequeño objeto que era nuestro espectador.
“How can I make up my mind this time?”

Los gritos de nuevo están en mi cabeza, como estrellas que titilan, como shurikenes bañados en luz. Mimetizo la normalidad que logran aparentar los psicópatas cuando están frente a la presa; y la angustia me obliga a arrancar uno a uno mis cabellos.
“Sacrifice my life to be with you”

Se me saltan las lágrimas de los ojos, mi mano baja hacia mi entrepierna mientras apago la luz.

Never Enough