¿Quién soy para creerme diferente, para creerme un poco mejor?

Alguna vez culpe de todos mis defectos a otros, creí que la vida y la rudeza con la que me había trato tantas miserables ocasiones llevaba la responsabilidad de mi cinismo, de mi deseo de venganza. Hoy me reconozco a mi misma como el reflejo y complemento de tus defectos. La bestia ya habitaba en mi, el único papel que desempeño tu destruida alma fue conducir al demonio que dormitaba en mi interior al escenario para presentarse ante todos.

Ahora entiendo que lo que un día te quise no se apaga rápidamente. Entiendo que jamas dejaré de quererte.