A veces todo carece de sentido. A veces me faltan ganas para todo. Pierdo el interés como pierdo uno a uno mis cabellos durante el día.
A veces me veo a mi misma como una broma cruel: amante de la ilustración sin ganas de ilustrar, amante de la escritura sin ganas de escribir.

A veces no hago nada porque me hacen falta ganas para vivir.