“Sparkling angel I believed
You are my savior in my time of need.”

Me recuesto sobre la cama para poder ver su rostro por completo mientras él me habla de las cosas que habían pasado, de nuestra historia, de lo que habíamos sido. Mientras yo recuerdo cómo lo había querido.

Llevamos un shot de tequila, dos, quizá tres. Pierdo la cuenta, empiezo a perder el control.

“Ahora veo con claridad que la distancia es relativa, que quizá jamás consiga alejarme lo suficiente.” Tristeza

Empiezo a revivir, a sentir de nuevo. Quiero abrazarlo, que me posea, mi lujuria tiembla y luego solo soy vacío de nuevo. Mi cabeza revive los recuerdos: todo empezó con un sueño, un par de dibujos y juegos sin sentido. —Todo empezó con sexo.— me dice con tranquilidad.

“¿Esto es lo que soy? 
¿Es aquella fantochada nuestra vida?”

Recorre mi espalda con su mano, me desabrocha el sostén y acaricia mis piernas mientras las manos le tiemblan. Me dejo llevar, me permito sentir y que cada sensación me ayude a recordar. Acaricia mis costillas, juguetea con el nacimiento de mis senos mientras mis piernas acarician las suyas.

Sujeta con fuerza el nacimiento de mi cabello y da tirones hacia atrás. Suelto un gemido que lo incentiva a continuar, tira una y otra vez con fuerza mientras los gemidos se escapan de mi boca, mientras mi pelvis se suelta.

Su rostro y mi rostro juntos, de nuevo, después de tantos años. sus labios, acercándose, intentando quebrarme, intentando poseerme. Sus manos tan calientes.

“¿Quién lo detendrá?, 
¿Quién me detendrá?” 
-Cian 49
“I still remember
The smile when you tore me apart.”

Me aferro con fuerza a su pecho, como en el principio. Puedo escuchar su corazón latir con fuerza y rapidez dentro de su caja torácica. —¿Esto es felicidad?— susurra una niña en mi cabeza. Entonces los recuerdos estallan en mi cerebro gritando, gimiendo, llorando. Las lagrimas, las discusiones, las traiciones. Todo se atasca en mi cerebro, todo vuelve, el dolor vuelve, exactamente igual, corre por mis venas las desolación. —Él no tiene corazón me susurra una mujer en lo más profundo de mi cabeza— esto no es felicidad. 

“What is the reason, the thorn in your eye?”

Me pide una y otra vez que me quede a dormir, que me quede con el esa noche, toda la noche. Que duerma con él. Y la tentación es inmensa, doy una vuelta tras otra en la cama, en sus brazos, sobre su cuerpo. Miro sus ojos, siento su respiración. La tentación aumenta.

“Me juegas sucio, 
Y con mi propio pincel me atacas.”
-Cian 49

Me dice que ha cambiado, que todo podría ser mejor. Intento creerle, me gustaría querer creerle.

“It was all just a lie.”