Aún te quiero, aún me descubro llorando por ti.

A veces te recuerdo, y vienen a mi cabeza los fragmentos de los momentos más tristes, de las discusiones, de los errores. En mi cabeza se mezclan las fotos de las peleas, las imágenes de tus ojos tristes.

Y empieza a pesarme la vida, a dolerme el aire que entra a mis pulmones. Empiezas a hacerme falta.

No sé cómo hablar contigo sin sentirme mal por todo. No sé cómo hablar contigo sin extrañarte. No sé cómo hablar contigo sin llorar.

Hoy solo es otra noche de tormenta, otra noche sin pastillas para dormir, otra noche de soledad.

Estoy vacía, en un cuarto vacío ahogándome en ideas, ahogándome en fantasmas y miserias.
Estoy vacía mientras la lluvia se lleva mis escasos recuerdos.

Silencio.

Te extraño como nunca, como todos los días, como siempre. Hoy te extraño como jamás volveré a extrañarte. Porque la distancia corroe nuestros corazones y el tiempo desgasta los sentimientos.

Te extraño en silencio, mientras el drama se escapa de mi mi cuerpo y el viento me mece en sueños.

Te extraño. Aún no me abandones.