En este momento no sé por dónde empezar a reconstruir lo destruído.

Hay una mezcla de ira y tristeza en mi interior. Un fuego ardiente que ansía quemar todo, que espera destruir todo.
Y luego vuelve la confusión, la tristeza, la culpa.

A pesar de eso estoy orgullosa de haber jugado con todo lo que tenía, me siento libre por haber arriesgado toda mi esencia.

Ya no tengo nada que temer, ya me expuse totalmente.
Hoy escojo ser feliz, hoy escojo levantarme de nuevo y pelear.