Hace algún tiempo atrás me di cuenta que todos los seres humanos tenemos inseguridades, tenemos miedos y que en diferentes niveles nos falta amor propio, amor a quienes somos, cómo somos y respeto por nosotros mismos. Y muchas veces intentamos llenar ese hueco de amor propio con personas, cosas, vicios, o apegos a relaciones que no son «eso que realmente buscamos» y que nos hacen año.
Lo único que necesitamos para ser felices es amarnos a nosotros mismos, sentirnos bien con la persona que somos, y saber que nuestra felicidad la encontramos dentro de nosotros.