¡Hola queridos! Hace unos días recordé que cuando era pequeña mi abuela siempre nos decía que durante semana santa no debíamos bañarnos en el mar, ni en la ducha, porque podíamos convertirnos en peces.

Es un mito algo tonto pero divertido porque existen un sin número de opciones para el proceso de transformación de la persona a pez.
Esta es mi versión, en ella primero se trasforma la cabeza y el torso, mientras aún le quedan los brazos y las piernas de humano.

Estas son algunas fotos del proceso.
Boceto a lápiz

Espero que tengan un lindo feriado.