Hay algo hermoso, dulce y cálido en recordar el pasado, ver las experiencias que viviste, y recordar cómo te sentías, lo que pensabas; y reconocer que ya no eres esa persona.

Anoche, viendo un capítulo de Glee, me topé con la interpretación que hacen para la canción Hopelessly Devoted To You. Después de escucharla una y otra vez durante varias horas recordé que a los 14 años esta canción era una de mis favoritas. En seguida reviví la primera vez que tuve “el corazón roto” y como esa canción; después de muchos años de haber salido en la icónica película Grease de la década de los 80’s, se convirtió en el himno de mi (adolescente) corazón roto.

Aquí está la versión de Glee para esta canción.