Llevo varios meses intentado volver a publicar algo por aquí, pero la falta de inspiración y obligaciones “con más urgencia” me han mantenido lejos.
Lo peor de esto es que desde Julio o Julio no me había dedicado a ilustrar algo específico.

Hoy empecé el día temprano y, mientras leía artículos, me topé con la foto de aquí abajo lo que despertó, de nuevo, ese bichito que llevo dentro que me hace dibujar y sentirme tan bien cuando lo hago.

Tomé la Wacom (la que he tenido sobre el escritorio llenándose de polvo) y empecé. No tenía idea que era lo que quería conseguir, ni como se vería al final solo tenía-que-dibujar.

El resultado puedes verlo en la imagen anterior. Cuéntame, ¿te ha pasado que te has quedado sin ganas ni inspiración para dibujar?