Mis pensamientos son un remolino sin sentido, sin dirección.
Estoy perdida en un cúmulo de ansiedad, miedo y frustración.

He perdido el sentido, deliro. Me parece que las paredes de esta habitación colapsan sobre mi.

Soledad.
Rutina.
Locura.

La confusión se apodera de mi menta, la desesperación me carcome las ideas. Siento náuseas.