Soy habitante de la nada, del vacío. Soy soledad y miedo. Mi alma es presa de la tormenta de inseguridades en las que se engendró mi corazón.

Nací en el miedo, crecí en la ansiedad. Habito en una nación de terror y angustia.

Aún no te he dicho lo obsesionada que estoy con los romances con finales tristes, con los dramas y los corazones rotos. Aún no te he dicho como mi mente se excita con las historias turbulentas, y el horror.
Perdóname si un día me rompo, perdóname si un día te destruyo.
No me encuentro a mi misma.
Solo soy la angustia por destruir todo.

Soy un ente inexistente al otro lado de una conversación en Internet. Y no tengo nada que ofrecer más que soledad a quien me toque.

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