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El Rey

El ruido ensordecedor muere el instante menos esperado, la alegría descomunal agoniza lentamente en las manos del rey.

No hay nadie en palacio, y el estúpidamente triste se deja morir en la nada del mundo infiel; en el silencio potente, poderoso y siniestro se dibuja las desesperadas fauces del león, hambriento de carne, sediento de terror.

No hay nadie en el reino, y el rey enfermo se deja enamorar. Bella y cruel señora domina su mano, su boca, su inigualable ser.

No hay nadie junto al gran señor vestido en rojo, teñido de sádico poder.

Todo muerto a su alrededor; se lamenta la soledad, se lamenta su muerte.

Perversidad II

Juntos en un instante de destrucción conciliamos el pacto eterno.
Infinita voz truena en la nada desgarrando las manos del muerto.

Vienes a mí,
Descargas tu ira en mí,
Liberas tu eterna alma junto a mí,
Por mí.

Suspiro.

Grito eufóricamente distante de todo.
Perdido me recuerdas,

Sueños diurnos complacen tus deseos de tenerme,
Me retienes toda la noche entre tus brazos para poder jugar.

Ambicioso cruel benefactor.
Viviendo en el secreto malditamente hermoso y sádico,
Una voz fantástica que nadie reconoce y todos claman.
Absurdos señores de luz y oscuridad albergan ansiosos lujuria y amor.

Despedida

Te quiero, me despido ahora antes de morir en un suspiro.Las horas, malditas ellas descarriadas, se parten prematuramente ante mi llegada.Y me pierdo entre la densidad sin calcular del aire que hay entre tu y yo.Perdidos y muertos andamos ambos, tú en la ciudad lejana y fría, yo en ese bosque que no me deja salir. Asustada grito tu nombre, con miedo de aquel paraíso huir.El silencio rompe la noche que abrumada me susurra que no estás, sus piernas hermosas, delgadas, blasfemamente sensuales te conducen al éxtasis lejos de mí, y la despedida de mis labios impartida se quiebra en tus manos sucias mil veces mal sentidas.Te amo, susurro para tus oídos sordos, y la lluvia calla mi voz que se marchita tras el alba.La noche a cedido su trono al día inescrupuloso, curioso que desprecia nuestro amor.Me voy ahora, más tú con ella ya te has ido.

Bestia

Soy tu bestia y tú mi animal,
Y sedienta yo de ti busco tus labios en la oscuridad.

Soy tu bestia cruel,
Y tu mi animal infernal,
Y perfecta en enferma deformidad
Me acurro sobre tu piel.

Soy tu bestia sedienta de sangre inmunda
Y tu mi animal conciliador de paraísos creador;
Entre tus garras mi alma aúlla esperando liberarse,
Entre tus garras mi ser gime de hermoso dolor.

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