Éramos una triada maldita que no volverá a ser,
Éramos un enfermo deseo que no volverá a existir;
Tú el unicornio, él el dragón, yo la serpiente.

Y lo que fuimos no volverá a ser,
El oráculo hablo,
La profecía no se cumplió,
No salvamos al mundo ni mucho menos nuestra vida absurda.

Agonizamos de nuevo, desérticos en una tierra sin Dios.