Hay días, como hoy, que todo es una gran tontería. Quisiera hablar con alguien y decirle todo lo que pienso y siento; pero ya sabemos que eso no es posible. Hasta ahora, tanto tiempo después, solo he conocido a una persona tenga ideas parecidas a las mías, pero él es un tipo sin patria, sin ataduras.

Que fantástico seria poder llevar la misma vida que él: libre de tanta parafernalia, de tanto control.
Pero no puedo, mi vida es esta que me toco caminar, una cosa que va en contra de todo lo que mi corazón necesita.
Quiero algo que no tengo. Atrapar un sueño, dejarme llevar. Quiero volar como ese caminante, sin miedos, sin preocupaciones.