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Delirio IV

(El Fín…)

Hoy por fin el santo cordero envenenado murió.

Adiós amada,
Adiós amor.

La muerte para mí nunca bastara,
Y añorándote en aquella vida andaré sin pensar.

Hoy por fin todo el dolor de verte agonizar acabo,
Y junto a la dicha de no verte llorar esta la margura de no tenerte aquí jamás.

Adiós amada,
Adiós amor.

Delirio II

Cosas que no se van,
Cosas que no se mueren…

Tú, amante insaciable me gritas con tu hermosa voz,
Yo, asesina indomable me encierro a llorar.

Cosas perdidas,
Cosas que no queremos aun alejar.

Mientras tanto seguimos disfrutando del dolor y la sangre,
De la venganza mil veces cruel.

Te amo maldita, y escondida de mi misma me hecho a llorar,
Me amas perdida, y en un hueco te dejas matar.

Caminante

Hay días, como hoy, que todo es una gran tontería. Quisiera hablar con alguien y decirle todo lo que pienso y siento; pero ya sabemos que eso no es posible. Hasta ahora, tanto tiempo después, solo he conocido a una persona tenga ideas parecidas a las mías, pero él es un tipo sin patria, sin ataduras.

Que fantástico seria poder llevar la misma vida que él: libre de tanta parafernalia, de tanto control.
Pero no puedo, mi vida es esta que me toco caminar, una cosa que va en contra de todo lo que mi corazón necesita.
Quiero algo que no tengo. Atrapar un sueño, dejarme llevar. Quiero volar como ese caminante, sin miedos, sin preocupaciones.