(4 de Diciembre de 2008)

Y el mundo entero no significa nada,
Y su rostro es cada vez más estúpido,
Y yo cada vez soy más estúpida.
Aunque ni tú, ni yo lo queramos pequeña.

Y gota a gota la negrura de mis ojos se pierde más;
Y a él no le importa,
Y a él nunca le importará.
Sólo a mi dulce voz de siempre.

Sólo espero ahora lo peor.
Y la respuesta a su pregunta siempre será sí.

El último abrazo fue el adiós,
Me lo repite la voz que siempre me acompaña.

Ahora estamos tú y yo otra vez,
Sentadas,
Yo sufriendo,
Tú amándome,
Como siempre amándome.

¿Qué más puedo esperar día tras día de ti pequeña?,
Amándome, siempre porque soy tu locura.