Ideas, ideas, ideas.

Dejo que el nerviosismo me posea, que el miedo me detenga. Dejo que el tiempo se me escape de las manos.

Muevo las piernas con frenesí, miro de un lado a otro. Me desconcentro.

Otra vez, de nuevo. Una vez más, una y otra vez. ¿quién soy? ¿quién estoy pretendiendo ser? Otra vez, de nuevo las ideas me detienen, el miedo me hace suya.

Ideas, dan vueltas en mi cabeza las ideas. Me estoy limitando yo sola. El miedo.

-¡DEJA DE HACER DRAMA!- Está esa voz retumbando en mi cabeza, están esos ojos furiosos mirándome. -Deja el drama- surruro y parece que el corazón se me fuera a salir por la boca. -Drama- Repito -Drama- vuelvo a repetir.

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