Conozco a muchas personas (hombres y mujeres por igual) convencidos que la violencia de género es un asunto aislado, de gente extraña, de desconocidos sin rostro. Un tema de décadas pasadas. Algo que solo le ocurre a “cierto tipo de personas,” a ciertas clases sociales o problemas de lugares específicos del mundo como Medio Oriente.

Pero la violencia de género es un mal universal, una enfermedad del día a día en para muchas personas. Este cancer cobra vidas con tanta regularidad que nos desensibiliza ante él, y nos parece tan normal que se hacen bromas sobre él.
Visibilizar la violencia de género es un paso importante para sacarla de la oscuridad, y poder trabajar en transformar la historia. Aprender del pasado para mejorar el presente y cambiar el futuro.

“Sola no puedo cambiar al mundo, pero puedo tirar una piedra al agua para crear muchas ondas.”

Teresa de Calcuta
Foto vía france24.com

Hace unos años leí por primera vez sobre la importancia memoria histórica en pueblos que han sufrido por las guerras, en los sobrevivientes de la 2da Guerra Mundial y veo que es relevante en la lucha de las mujeres.

Hablar de estas historias nos ayuda a no pecar por ignorancia, a abrir los ojos ante los patrones. No muere una mujer al azar, el patrón de violencia contra las mujeres es evidente. Los hombres matan a las mujeres por ser mujeres, porque los rechazan, porque quieren ellas ser libres y a ellos no les gusta, porque ellos quieren poseerlas. Y en el peor de los casos las matan porque creen que tienen el derecho de hacerlo, porque creen que les pertenece su vida.

“La violación y otros actos de violencia, incluso el asesinato, así como las amenazas de violencia, constituyen un dique que algunos hombres construyen en sus intentos de controlar a algunas mujeres…”

Rebecca Solnit

Que las mujeres hablen sobre los actos de violencia o machismo de los que han sido víctimas no es un juego para dar pena, no se trata de contar historias esperando que nuestros pares nos vean con lástima.
En una acción que busca algo totalmente diferente, que nos empodera en nuestra historia. Llenarnos de valor para hablar lo que han vivido nuestras madres, familiares, amigas o nosotras mismas nos ayuda a esparcir el mensaje: a las mujeres nos acosan, nos morbosean, nos golpean, nos violan y nos matan a diario, esta es una realidad del sigo XXI. Como dijo Rebecca Solnit: “Una proporción significativa de las mujeres que conoces son supervivientes.”

“La memoria intenta preservar el pasado sólo para que le sea útil al presente y a los tiempos venideros. Procuremos que la memoria colectiva sirva para la liberación de los hombres y no para su sometimiento.”

Jacques Le Goff
Ilustración del 20 de Enero del 2019

No nos quedemos callados, es momento de decirle a todos que no estamos de acuerdo con tanta violencia. Es momento de levantarnos, hablar de lo que nadie hablar y luchar para que nuestras hijas no tengan que vivir en un mundo donde deben cuidarse para no ser violentadas.

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