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Sin pertenencia

Nada de esto es mío. Nada de esto me pertenece. Estoy y no estoy. Existo y no soy nadie.

¿Quién soy?

El mundo a mi alrededor brilla, ama, sonríe. Y mientras tanto yo estoy cubriendo mis ojos con una venda. Mientras tanto estoy escondida bajo una mesa arañando mis brazos, llorando hasta que me falta la respiración.

¿Quién soy?– me pregunto a mi misma repetidas veces -¿quién soy?- grito tan fuerte que mis oídos zumban y pierdo el aliento.

Una vez más, de nuevo, estoy estancada sin saber a dónde ir. Una vez más desearía escapar de todo.

Cierro los ojos y dejo que las pesadas ideas consuman mis fuerzas, dejo que las drogas hagan efecto y me dispongo a dormir, me dispongo a olvidar durante unos minutos los pesares que agobian mi alma. El silencio se vuelve tenso, las drogas aun no hacen su efecto y mis ansias aumentan. Empiezo a llorar de nuevo, empiezo a ahogarme en las ideas.

No hay nada ni nadie a mi alrededor. Estoy jodidamente sola.

A ella a quien odio

La odiaba con locura. Detestaba todo lo que significaba su esencia. Odiaba sus ojos castaños llenos de sufrimiento. Odia su maldita tristeza permanente. Le daba asco su victimaje.

La miraba todos los días con odio y asco, deseaba todos los días acabar con su vida. La odiaba, la tenía harta.

Se había cansado de su maldita dependencia emocional, de su debilidad, de su alcoholismo, la condenaba por su dependencia a los ansioliticos y las pastillas para dormir.

A veces se paraba frente a ella solo para corroborar el desastre de ser humano que era. La miraba fijamente y mencionaba mentalmente todos sus asquerosos defectos. A veces la golpeaba con tanta fuerza que sus mejillas quedaban las marcas rojas de los dedos.
“Podría acabar con tu vida en cualquier momento.”

Cóctel de pastillas – la idea de un amor

Vuelve a casa lamiendose las heridas. Vuelve preguntadose por qué no escapó cuando aún le quedaba cordura. Vuelve a casa sangrante y marchita.

Todas las noches tomaba la misma dosis de pastillas con el afán de evitar que la locura la consumiera. Con el afán de sentir que al menos había algo que podía controlar.

– Pero el control es solo una ilusión. – Le espeta la voz en su cabeza.

Nada, nadie, ningún lugar. Nada parece tener conexión ahora. Nada parece tener sentido ahora. Las pepas han explotado en su cabeza.

Todos buscamos una solución. Y mientras tanto morimos lentamente.

Libertad

Evolucionamos.
Nos detenemos a pensar. Crecemos, avanzamos, luchamos. Soñamos.

Estoy siendo libre, estoy esforzándome en ser libre.

Los sonidos se detienen, me aislo del mundo. Estoy desapegándome del miedo, escapando de las ideas negativas. Alejándome de la corrupción.

Hoy mi piel es libre de sentir, mi alma es libre de gritar, mis labios libres de besar, mi cuerpo libre de amar.
Hoy voy a vivir.

Hoy estoy libre de tus ojos, hoy soy independiente de tus brazos.
Respiro.
Hoy respiro mientras el mundo convulsiona a mi alrededor. 

Noche de tormenta

Aún te quiero, aún me descubro llorando por ti.

A veces te recuerdo, y vienen a mi cabeza los fragmentos de los momentos más tristes, de las discusiones, de los errores. En mi cabeza se mezclan las fotos de las peleas, las imágenes de tus ojos tristes.

Y empieza a pesarme la vida, a dolerme el aire que entra a mis pulmones. Empiezas a hacerme falta.

No sé cómo hablar contigo sin sentirme mal por todo. No sé cómo hablar contigo sin extrañarte. No sé cómo hablar contigo sin llorar.

Hoy solo es otra noche de tormenta, otra noche sin pastillas para dormir, otra noche de soledad.

Estoy vacía, en un cuarto vacío ahogándome en ideas, ahogándome en fantasmas y miserias.
Estoy vacía mientras la lluvia se lleva mis escasos recuerdos.

Silencio.

Te extraño como nunca, como todos los días, como siempre. Hoy te extraño como jamás volveré a extrañarte. Porque la distancia corroe nuestros corazones y el tiempo desgasta los sentimientos.

Te extraño en silencio, mientras el drama se escapa de mi mi cuerpo y el viento me mece en sueños.

Te extraño. Aún no me abandones.

De nuevo

Estaba dispuesta a amar. Estaba amándote.
Y ahora me falta aire para respirar, me faltan conexiones para pensar, me faltan las ganas de reír. Ando cabreaba llorando en cualquier lugar, escondiendo mi tristeza, negando mis problemas. Ahora estoy sola, vacía, sin nada. Me falta el apetito, me faltan las ganas de vivir.
De nuevo.

Los minutos corren, las horas pasan y estoy sentada frente a un monitor pensando. Pensándote. De nuevo.

Los minutos pasan, las horas pasan y a cada instante estoy cada vez más borracha. Y sonrío, me hago a la idea de que te olvidé, me imagino que ya no me dueles. Y mi imaginación solo es ficción, y el dolor no se detiene.

Llevo, ya no sé cuanto tiempo, en una carretera mientras la gata sube y cambian la llanta. Nada me importa, estoy borracha, drogada, suicida. De nuevo.

Nada me importa, odio todo, los odio a todos. Me odio.
Y sí hoy acumulara las fuerzas necesarias acabaría con mi miseria.

Mi vida es una antología de historias trágicas y cartas suicidas. Estoy sola, maltrecha, sin amor, desganada. Y si yo no me amo ¿quién me va a amar?

Los autos pasan, las personas pasan, los amores pasan y yo estoy plantada en el asiento del copiloto esperando que algo suceda.

Me encuentro en la orilla de tus deseos, bajo la luz de la noche. Jodida, jodidamente jodida. Con la maldita cabeza jodida. Borracha. Jodida.

Me despierta el ruido de las pesadillas que se desarrollan en mi cabeza. Me despierta el escándalo de las pesadillas que me aniquilan el cerebro. Nada tiene sentido, la nada carece de sentido. Yo soy nada.

–DÉJAME– le grito, le suplico, le lloro. –Déjame que ya no puedo, que ya no me aguanto. Déjame que deseo morir.–

“¿Y si tan solo intentas? ¿Y si tan solo lo intentas?”

Algo diferente

Hagamos algo diferente, algo que nadie más esté haciendo. Rompamos las reglas, arriesguémonos a ser revolucionarios: vamos a contar historias maravillosas llenas de amor. Porque cualquiera es capaz de contar tragedias, de crear drama.

Vamos a arriesgarnos a ser felices.
Mientras escribo esto me encuentro pensando en ti y en mi, en como nos vemos viviendo el mañana, ese mañana que es un futuro muy cercano. Estoy pensando en ti y en mi siendo felices, sintiendo esa felicidad que es duradera, constante, tenaz. 
Hoy me arriesgo a decirte que te amo, a decirte que esto que te escribo es un compromiso de mantenerme firme en la lucha para conseguir lo que queremos. No te prometo que no voy a caer, ni te estoy diciendo que no vendrán días duro, tristes o cansados. Te estoy diciendo que me mantendré en la lucha constante, que haré lo necesario para que cuando estemos cansados, cabreados o hartos nos lamzemos a buscar la forma de arreglarlo. Para comprendernos.
Esta es la carta con la que me comprometo con el universo entero a hacer lo necesario para armar ese futuro que deseo para ambos. Este es el texto con el doy el primer paso definitivo para la campaña de que ambos seamos felices. Y lo lograré, lo lograremos. Porque te amo.