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Pensar

Me detengo a pensar durante un breve instante, me detengo a reflexionar y recobrar las fuerzas que acabo de perder, nuevamente.
Y, de forma rápida y breve, como una estrella fugaz surcando el cielo, vuelven las ideas atroces a mi cabeza.

Me detengo a pensar, de nuevo. Como si fuera un rito, como si fuera una manía de la que dependo. Me detengo y, nuevamente, busco las fuerzas que, pienso, me hacen falta.
Y a veces se me salta una lágrima, y otras veces me tiemblan las manos y me muerdo los labios. Y, de vez en cuando, solo cierro los ojos dejando que las ideas, las ideas atroces, me posean. Lloro, golpeo e insulto y la cabeza me empieza a dar vueltas.

Me detengo a pensar, cansinamente, de nuevo. Sin estar convencida que hacerlo tenga sentido, sin creer que me sirva para algo. Me detengo a pensar hasta que las ideas pesan en mi cabeza y me duermo.

Uno, dos, tres

–Uno, dos, tres. Uno, dos, tres. Uno, dos, tres.– Ese ese el ritmo que sigo mientras me aruño los brazos.

Ideas, tengo un revoltijo de ideas en la cabeza. Frunzo el ceño, me muerdo el labio inferior y no me detengo, a pesar de que toda mi boca se impregna de ese sabor ferroso que ya me sé de memoria.

–Uno, dos, tres. Uno, dos, tres. Uno, dos, tres.– Continúo con mi rito, la piel se me pone colorada mientras miro pasar por la ventana del autobús interprovincial la selva. Una casa aquí, mis uñas clavándose en mi piel más acá, el cielo infinito observándome desde al frente.

Vislumbro en el vidrio de la ventana, durante unos segundos, el retrato de una mujer ojerosa, despeinada y triste. Siento asco de ella y evito seguir mirándola pero su imagen se queda plasmada en mi retina. Muerdo con más fuerza mis labios mientras la veo,  dentro de mi cabeza, mientras la desprecio en silencio.

–Uno, dos, tres. Uno, dos, tres. Uno, dos, tres.– Repito como si fuera una oración a alguna deidad. Y mi fuera calma mientras veo mi carne viva.

Don’t cry

Me empiezo a ahogar en mis propios semtimientos. Me pienso incapaz, desvalida. Se arma un nudo en mi garganta y rompo en llanto.

“Don’t hang your head in sorrow.”

Estoy encerrada en el baño para que nadie me vea, para no tener testigos de mi momento de drama. Lloro, gimo, suelto un puñetazo contra una pared y sigo llorando, con más ira con más tristeza. Me pienso impotente, mi pienso víctima.

“And please don’t cry.”

–Detente.– Ese la primera idea lúcida que tengo después de un par de minutos de descontrol.
–Piensa, razona.– Me dice una vocesilla desde mi interior, segura, fuerte, amorosa.


“Don’t you cry tonight

There’s a heaven above you baby
And don’t you cry tonight.”

–Tú decides.– Me digo a mi misma, tengo el control de nuevo. Y todo se ve más claro. Respiro profundamente y sonrió.

Ahora parecen más cortos los ataques de histeria.

Drama

–¡DEJA EL DRAMA!– Grita una voz en lo más profundo de mi cabeza. –deja el drama– suelta con ojos demenciales, con seguridad. –Deja el drama– susurro.

Algo sobre la felicidad

Comer gelatina de Frambuesa, ver películas, dibujar, trabajar, ver películas, dibujar, trabajar, ver películas y dibujar. Esa es la mejor forma para definir el día de hoy. Muchas personas se preguntarían ¿En serio estás trabajando en feriado? Sólo puedo decir que sí, lo estoy haciendo, y que soy feliz. Yo lo decidí y eso es maravilloso.

Algo sobre la felicidad 01


Unos cuantos días atrás leí esta pregunta: Si pudieras dibujar la felicidad ¿cómo sería tu dibujo? Y, de una u otra forma, me ha estado dando vueltas en la cabeza. Y al fin, hoy tengo la respuesta.

Para mí ¿qué es la felicidad?

  1. Fijarse en lo bueno que tiene cada momento.
  2. Ser libre.
 Algo sobre la felicidad 02

Ahora cuéntame: Para ti ¿qué es la felicidad?

¿Estás ahí?

¿Estás ahí?
De nuevo tengo miedo. No puedo controlarme, de nuevo.
Me carcome el miedo, me paralizan los fantasmas que habitan en mi cabeza.


¿Estás ahí?

Hoy me siento perdida, no sé dónde estoy parada. Me tiemblan las manos con frenesí. Llevo una hora o dos llorando y no sé cómo solucionar el caos que he creado.
Estuve tendida en la cama durante toda la noche recordando cómo me abrazabas cuando me azotaba las pesadillas durante la noche.

¿Estás? ¿Estás ahí? Te extraño. ¿Puedes escucharme? El silencio es pesado. Casi no puedo respirar.

Direcciones

Lejos,  perdida. Estoy sentada mirando las estrellas de algún lugar. Tengo los nervios descompuestos.  Tengo la razón confundida.

Lejos, muy lejos. He perdido la dirección de lugar al que debería ir.
Lejos, muy lejos estoy mirando en el cielo las estrellas de algún lugar, buscando respuestas,  encontrando más preguntas.
Lejos.

¡Feliz Navidad!

Queridos míos, les dejo un rápido mensaje navideño deseándoles lo mejor para estas fiestas.

¡Feliz navidad!