Saltar al contenido

Rendidos de amor

Estás tendido a mi lado, rendido de amor y eso es lo único que necesito para sentirme plena.

Estoy tendida junto a ti, junto a tu pecho que lo único que me brinda es calor. Y esto es todo lo que necesito para sentirme feliz.

No cabe la dicha en mi cuerpo y mi cabeza no es capaz de imaginar palabras que describan el gozo que siento. Y de mis labios solo brota la palabra amor.

No quiero ver otra cosa que no sea ti, no quiero imaginar una vida sin ti. Y junto a ti mis brazos solo pueden dar calor.

Hemos pasado en esta danza semanas, días y cientos de horas. Y la llama que recorre mi cuerpo cuando te veo se enciende más a cada instante.

¿Qué es el amor sin tu voz? ¿Qué hago con mi amor si no está tu calor?

¿Qué haría mi alma sin tu fuego abrazador?

Sígueme

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

La mujer de Labios Rojos

Vuelven a mí las palabras extrañas de la mujer de labios rojos.
Como cada noche.

Antes de él, ella usaba bigote y por las mañanas lucía un particular aliento agrio.
Telarañas le decoran los ojos. Líneas rojas le surcaban las piernas.

Se ha cansado de esperar que alguien la mire con deseo,
y ni siquiera a ella le agrada quedarse a solas con sus pensamientos,
con su reflejo manchado.

Está muerta, y eso ya nadie lo niega, estéril.
Hambrienta de pecado.
Esa mentira que alguien, algún día rojo atrás le prometió, hoy, bajo sus canos cabellos todo se extinguió.

Se recuerda ansiosa.
Se sabe, sobre la cama, sola.

Declaraciones

Suelo dar declaraciones privadas.
Muestras de cariño,
Muestras de deseo.

Suelo mostrarme sin tapujos,
Amante del amor,
No del cuerpo.

Estoy enamorada de la sensación.
De la emoción del corazón.
Estoy enamorada de la adrenalina,
De las ansias de la vida.

Sígueme

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

Horas en un Bus

Parte 1

A ella no le importaría morir por él,
Y antes del anochecer dejar sus prendas perder.

A ella no le importaría morir y matar por él.
Y la despiadada nana de su seno le permite florecer.

Parte 2

Lo amo por el demonio que lleva dentro,
Él me ama por el demonio que soy.

Adormecida, por él me permito envenenar;
Y perdida en la nada incentivo a mi amanta a cantar.

Truena el cielo y el infierno por el pecado del animal,
Se permiten nuestros labios nuevamente blasfemar.

Quita el pecado de mi alma, para en su alma reposar;
Muere el santo para esta pieza permitirse bailar.

Sígueme

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

La Historia de una Virgen

Desesperada cuenta un cuento la joven,
Agotada de amar a un ser sin Dios,
Sangrantes sus labios musitan la condena de su corazón,
Confusa entre el bien y el horror.

Él acaricia esa costilla a la fuerza compartida,
Ella en la sombra hecha su don.

Cuenta ella pura el negro olor,
Sometida a un bellísimo cruel Dios;
Lleva ya muchos siglos mirando un reloj,
espera que su amo la estreche con compasión.

Cuenta la ilusa su martirio de desamor.
Él nunca será de ella,
Ella nunca dejará su cruel amor.

Ahora solo pide perdón…
En el silencio busca alejarse del predador.

Nunca se irá.
Nunca libre será.

Sígueme

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.