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Juntas somos invencibles | Día de la mujer

Cada mujer es capaz de lograr grandes e increíbles cosas por ella misma. Y si pensamos que esta fuera de una mujer es capaz de unirse a otras, entonces nos daremos cuenta que las mujeres cuando se juntan somos invencibles.
Hoy, más no se trata de celebrar, es un día para hacer consciencia de las cosas que hemos logrado, y las que aún queremos lograr. Pero también es un día para levantar nuestra voz por aquellas mujeres que aún no conocen sus derechos y que aún no los disfrutan a plenitud.

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Apatía | Cómo salir del bache

Algunos días me siento como un punto gris aislado del mundo colorido, sin ganas o motivación para hacer cosas, desarrollar proyectos, ilustrar, salir con personas o salir a lugares. Algunas veces siento que no pertenezco a ningún lugar. Pienso que no hay un sitio para mi.

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Abrazar la soledad

Un viaje para aprender a estar solo.

Hola soledad, que bonitos son los momentos contigo. De vez en cuando pienso en esto y me sorprendo a mi misma.

Hace unos años atrás no soportaba la soledad. Me desesperaba, me sentía ansiosa, angustiada cuando estaba sola, cuando no tenía con quien hablar o cuando nadie respondía mis mensajes.

Me había inventado que estar sola significaba que no le importaba a nadie y que no era valiosa. Pensaba que mi valor como ser humano dependía completamente de la cantidad de personas que tuviera a mi alrededor, la cantidad de admiradores, seguidores, amigos, personas a quien contarle cosas y que me podrían responder.

Luego comencé a trabajar en mi misma, en mis pensamientos y sentimientos. Fue un proceso largo (y aún no termina) y en este tiempo he aprendido a sentirme bien con la soledad, a estar bien conmigo misma.
Aprendí a transformar los momentos de silencio y la abstracción en mis mejores amigos.

¿Cómo trabajas en estar solo?

Estas son algunas cosas que me han servido para lidiar con la soledad, disfrutar del tiempo conmigo misma y no morir en el intento.

  1. Busca alguna actividad que puedas hacer solo y disfrutes: Empieza haciendo una lista de todas las actividades que se te vengan a la cabeza que una persona puede hacer sin otros. Y si no se te ocurre nada ¡Googlealo! Esta lista no solo será una motivación, también será una tentación de esas cosas maravillosas que podrías hacer.
  2. Anota todos los beneficios de estar solo: Una lista con todos los beneficios de pasar tiempo a solas me ayudó a tener una motivación para arriesgarme a pasar tiempo sin compañía. Saber que iba a mejorar como persona era una de las motivaciones que me repetía frecuentemente para continuar en este viaje.
  3. Analiza qué es lo que más te da miedo de estar solo: Así fue como empecé a curarme. Tengo la costumbre de hacer diarios, en ellos tomaba notas de mi experiencia con la soledad: qué es lo que me molesta, porqué me molesta, a qué le tengo miedo. El conocimiento es poder, sobre todo cuando se trata de auto conocerse.
  4. Haz esas cosas que te da pena intentar frente a otros. Desde querer ser cantante, podcaster, modelo, comediante, o artista. La soledad es el escenario perfecto para indagar en esas cosas que anhela tu alma hacer y que te da vergüenza que otros vean. Toma el tiempo contigo mismo como esa oportunidad para explorar aquellas cosas y descubrir cuánto te gustan realmente sin los ojos de otros encima.

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¿Cómo funciona la memoria después de una ruptura?

Cuando la relación de 4 años con “El Hombre”* terminó me propuse olvidar lo sucedido, los sentimientos, olvidarnos. Quería raspar con una cuchilla las paredes de mi mente y eliminar todo rastro del espacio que ocupó. Creía que pensarlo me sumergiría en un estado depresivo del que no saldría. Pero a pesar de intentarlo sí la pasé mal y durante un tiempo no supe cómo salir. Me negaba a experimentar lo que estaba sintiendo.

Canción sugerida: Que no quede huella – Bronco

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Retrato de una relación Tóxica

*Este es un post que escribí en septiembre para el blog español Sex Love Luck.

A los 18 años me creía ganadora de la lotería: salía con el prototipo de rockerillo rebelde con el que casi todas las chicas han soñado estar. Aquella relación duró cerca de 4 años y fue lo más cercano a ser atropellada, cada noche, por un camión.

Muchas veces me encontré cuestionando nuestro noviazgo: «¿es verdad lo que dijo?¿estará con otra? ¿qué debo hacer para que me prefiera? ¿qué tienen ellas que me falte? ¿algún día un hombre “bueno” se fijará en mí? ¿quiero compartir el resto de mi vida con él?» o, más simple: «¿por qué sigo en una relación con él?»

Corrían mis 19 años cuando descubrí a “mi novio” teniendo amoríos con una larga y diversa lista de mujeres, pero a pesar de sentir paranoia y desconfianza continuaba aferrada a él. Había mal aprendido de historias románticas que para amar a alguien se requiere “luchar” y cómo las mujeres perseverantes logran “transformar” al hombre patán e infiel en un príncipe azul.

Hicieron falta 3 años para entender lo insano que es justificar la infidelidad en los “errores” de la pareja. Y necesité muchas malas noches para reunir valor y aceptar la miseria que me producida su compañía.

Los malos momentos eran más comunes que los recuerdos divertidos. Me daba vergüenza hablar de mi relación amorosa con otras personas porque sabía lo tortuosa, dramática y humillante que era. Comprendía que este muchacho impulsivo e impredecible estaba predispuesto a fallar.

Durante las noches “buenas” las bromas sarcásticas se convertían en gritos; ambos intentábamos ganar la batalla a costa del otro. En los días malos él se hartaba de mi incredulidad, sus mentiras de preescolar habían perdido efecto; y lleno de ira daba media vuelta, agarraba un taxi y se marchaba.

A pesar de las situaciones desesperantes tenía miedo a alejarme y perder los beneficios de su compañía, la soledad parecía ser peor consorte. Me había convencido que existían muy pocas posibilidades de encontrar a alguien mejor. Era adicta a librarme de la culpa de nuestros problemas justificando que mis errores eran consecuencia de sus infidelidades y mentiras.

Me faltaba sentido común y madurez para entender que el amor, el respeto y el compromiso deben estar presentes como pilar en la dinámica de pareja, y que sin ellos, la convivencia entre ambos iba apresuradamente hacia un precipicio.

Pasaron muchos años hasta que fui capaz de ver todas las banderas rojas que mi relación lanzaba frente a mi rostro.

Con estas señales, ¿cuánto tiempo te hubiera tomado entender que estabas en una relación tóxica?

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Thanksgiving

Canción sugerida: Gracias a la Vida

El agradecimiento nos hace grandes, el agradecimiento nos libera. Agradecer nos recuerda donde estamos, nos ayuda a conectar con las cosas positivas que tiene nuestra vida. Porque muchas veces solo nos enfocamos en lo que no nos gusta, en lo negativo y esa venda nos condiciona a creer que TODO en nuestra vida está mal.

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